Debido a la gran expectación creada con el anterior poema de Montalbán (los 8 comentarios al respecto son un récord en este blog), este mes presentamos otro poema del autor catalán. Uno de esos poemas muy montalbanianos, con su título académico (inronico?), su catarata de imágenes, y uno de esos finales que te dejan, como él mismo diría, “en las fauces del absoluto”. Es del poemario titulado “A la sombra de las muchachas sin flor” (1973). Os va a encatar.
Reflexión moral sobre la anatomía
Hay mujeres que hacen daño
en el pecho del que muere
al contemplar
la contención exacta de su carne
la refrigeración
blanda de sus cabellos limpios
y el pretexto caedizo de sus ropas
otras
tienen los ojos tristes pero hermosos
o un bello lomo para un torpe frente
o dos piernas
sin cansancio muscular columnas
de seguro cielo
otras sólo tienen
dos senos a punto de abrirse por su peso
de fruta para labios agostados
para manos
sin otro mundo que llevarse al alma
y en ocasiones
sólo un seno es hermoso sólo un hombro
sólo un vencimiento de la piel
sólo los labios
pero siempre hay un hombre enamorado de tanto o de tan poco
enamorado fugaz o consecuente ama
las pequeñas patrias de una noche
sin clarines
frente a unos párpados cerrados murmullos
fracasadas sintaxis
respetad las plantas
y los cuerpos donde el deseo se descansa
del infinito miedo a todos los olvidos.
lunes, 15 de febrero de 2010
Poema del mes: Reflexión moral sobre la anatomía
lunes, 1 de febrero de 2010
doce poemas de Miguel Hernández I
Este año, desde serendipia blog literario, lo dedicamos a Miguel Hernández. Ofreceremos un poema al mes de este poeta que unió su vida y su obra de una manera elocuente. A lo largo de este camino intentaremos abarcar su obra y ciertos aspectos de su vida política.
Infancia: El poeta cabrero
Nacido en Orihuela el 30 de octubre de 1910 en el seno de una familia humilde. En su infancia se dedicó a cuidar cabras por encargo de su padre. Ya muy joven contrasta la estrechez católica de la sociedad con la voluptuosidad del paisaje local, que junto con la rudeza de su padre y la ternura de su madre serán los matices que influirán en su obra.
“Hermanita muerta” es un poema escrito entre el año 1932 y 1935, donde se ve la impronta de su infancia, de Orihuela y de la moral cristiana. Estos son factores determinantes de esta etapa creativa que junto a temáticas recurrentes como la higuera, el limonero, el almendro, las cabras, el toro y la vida pastoril conformarán el eje previo al “Rayo que no cesa” (1935)
Hermanita muerta
(Orinaban
las aves
el alba).
Las vecinas
vertían
un llanto
de rigor.
Armadas
de pañuelos
sobre mi madre,
que se había
desalumbrado
más.
Una vía láctea
de diamelas
culebreaba
en la mesa
sobre la que
la niña
se veía,
con un motín
de rosas
encima de
los pómulos,
a través de
su caja
de vidrio,
que la fingía
ahogada
en un diamante
fino.
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Infancia: El poeta cabrero
Nacido en Orihuela el 30 de octubre de 1910 en el seno de una familia humilde. En su infancia se dedicó a cuidar cabras por encargo de su padre. Ya muy joven contrasta la estrechez católica de la sociedad con la voluptuosidad del paisaje local, que junto con la rudeza de su padre y la ternura de su madre serán los matices que influirán en su obra.
“Hermanita muerta” es un poema escrito entre el año 1932 y 1935, donde se ve la impronta de su infancia, de Orihuela y de la moral cristiana. Estos son factores determinantes de esta etapa creativa que junto a temáticas recurrentes como la higuera, el limonero, el almendro, las cabras, el toro y la vida pastoril conformarán el eje previo al “Rayo que no cesa” (1935)
Hermanita muerta
(Orinaban
las aves
el alba).
Las vecinas
vertían
un llanto
de rigor.
Armadas
de pañuelos
sobre mi madre,
que se había
desalumbrado
más.
Una vía láctea
de diamelas
culebreaba
en la mesa
sobre la que
la niña
se veía,
con un motín
de rosas
encima de
los pómulos,
a través de
su caja
de vidrio,
que la fingía
ahogada
en un diamante
fino.

