Llegamos al último mes del año 2009 y aquí está el último poema de esta serie de doce poemas que hemos dedicado a José Agustín Goytisolo para acordarnos de su obra en el décimo aniversario de su fallecimiento.
No hemos querido en esta sección centrarnos en los poemas más famosos del poeta barcelonés, pero en esta última entrega no nos resistimos a colgar uno de los poemas más famosos de Goytisolo: “el lobito bueno”. Este poema, aparecido originarimante en el poemario Claridad (1960), ha sido ampliamente utilizado en literatura infantil y Paco Ibáñez lo versionó como canción de cuna (añadimos dos links para escuchar esta versión o para ver al mismo Paco cantándola). Este poema forma parte del acervo popular, cuando se recita o se canta, mucha gente tiene la sensación de haberlo escuchado antes. Este es uno de los tributos más grandes que un poeta puede tener. Como el mismo Goytisolo escribió: “Prefiero que recuerden alguno de mis versos / y que olviden mi nombre. Los poemas son mi orgullo”. Esperemos no olvidarnos nunca de la poesía clara y profunda de José Agustín Goytisolo.
El lobito bueno
Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban
todos los corderos.
Y había también
un príncipe malo,
una bruja hermosa
y un pirata honrado.
Todas estas cosas
había una vez.
Cuando yo soñaba
un mundo al revés.
Para escuchar la versión musicalizada de Paco Ibáñez:
www.musicalizando.com/catalogo/index_catalogo/poema.php?CatalogoII=287&id_cancion=670
www.youtube.com/watch?v=-7iN7PH6ADo
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Doce poemas de Goytisolo XII
sábado, 14 de noviembre de 2009
Doce poemas de Goytisolo XI
Este poema, uno de nuestros favoritos, es una mezcla perfecta de varios elementos de la poesía de Goytisolo: la mujer, la ciudad, la melancolía… y en cuanto a forma también: la sencillez del lenguaje y su capacidad evocadora. La altura poética consiste en llegar a expresar cosas que no pueden ser explicadas de otra manera, tal vez incluso a entender cosas que no pueden ser entendidas por otro medios. Cómo explicar el sentimiento que se tiene por esa muchacha que camina, en la noche, a la que no se conoce formalmente pero que en realidad despierta tantas sensaciones. Simplemente no se puede si no es con un poema, con un poema tan maravilloso y enriquecedor como este.
Alta fidelidad
Entre todos los ruidos de la noche
yo distingo sus pasos. Sé
cómo va vestida, lo que piensa
qué música prefiere. No me importa
su nombre dónde vive
o en al casa de quién y todavía
mucho menos aún qué hará mañana
hacia dónde se irá qué oscuros trenes
le envolverán con su jadeo sordo
qué manos retendrán su mano tibia.
Ella camina ahora y yo la siento
cerca de mí real cansada siempre
con ojos asombrados esperando
que algo nuevo suceda algo que cambie
el monótono ritmo de las horas
un gesto acaso que ella entendería
y no sabe cuál es. Sólo la noche
acompaña sus pasos desolados
le da cobijo entre las multitudes;
sólo la noche como yo la espera.
sábado, 24 de octubre de 2009
Literatura inmediata
Hola a todos, os planteo una pequeña actividad literaria. Como si se tratara de una conversación casual, por simple curiosida, propongo que quien tenga un momento cuelgue un comentario en este post diciéndonos qué libro se está leyendo en este momento, cómo lo lleva, qué le parece hasta ahora, si simplemente lo acaba de empezar, etc. Tal vez se produzcan agradables coincidencias, alguien que ya haya leído (o este leyendo!) el libro en el que tú estás y te quiera decir algo al respecto... pero ojo, nada de revelar argumentos.
Read more...jueves, 8 de octubre de 2009
Doce poemas de Goytisolo X
Hay otro elemento de la poesía de Goytisolo por el que aún no hemos transitado. Se rata de la ironía. No del sarcasmo y la crítica, como vimos el mes anterior, sino de la fina ironía del autor para tratar temas que, como ya sabemos, eran de gran importancia para él. Goytisolo fue el primer miembro del llamado grupo de los 50 que cultivó la ironía, sobretodo en sus primeros poemarios, para atacar algunos extremos de la sociedad barcelonesa o para huir de la censura.
El poema que presentamos hoy, de Bajo Tolerancia (1974) es de esos poemas que se lee de un tirón, casi sin pararse, pues va generando sorpresa y dibujando una sonrisa. Es al final, cuando se reflexiona un momento, que se capta la profundidad oculta que, como siempre en Goytisolo, se entrega con sencillez lírica.
Si Todo Vuelve a Comenzar
Quiero decirlo ahora
porque si no después las cosas se complican.
Soy peor todavía de lo que muchos creen.
Me gusta justamente el plato que otro come
aburro una tras otra mis camisas
me encantan los entierros y odio los recitales
duermo como una bestia
deseo que los muebles estén más de mil años en el mismo
lugar
y aunque a escondidas uso tu cepillo de dientes
no quiero que te peines con mi peine
soy fuerte como un roble
pero me ando muriendo a cada rato
comprendo las cuestiones más difíciles
y no sé resolver lo que en verdad me importa.
Así puedo seguir hasta morirme:
ya ves soy lo que llaman
el clásico maníaco depresivo.
Te explico estas cuestiones
porque si todo vuelve a comenzar
no me hagas mucho caso acuérdate.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Doce Poemas de Goytisolo IX
Los poemas de esta entrega nos muestran al Goytisolo más contundente y letal, más económico y mundano. Epigramas, como prefirió llamarlos él mismo por su carácter mordaz y satírico, son poemas en toda regla, carentes de lirismo, tópico que tampoco es de los más destacados en la poesía de José Agustín, (como ya lo remarcáramos en anteriores comentarios) son textos en los que las imágenes y las palabras están despojadas de ornamentos.
La recopilación de Cuadernos de El Escorial, Lumen, 1995; nos traen a una voz eminentemente urbana y social, donde las relaciones humanas y sus consecuencias se evidencian tal y como las vive el poeta: maricas, travestis, críticos literarios, mujeres, amigos, putas, trabajadores, es la esencia misma del sentir llevada a la poesía con una pincelada.
¿qué es un epigrama?
¿Qué es? Vaya un aprieto. Es como diez limones
dentro de un caramelo; como toda mi sangre
metida en cuatro gotas. No sé si me he explicado:
contad los cuatro versos. Creo que ya está hecho.
Un libro ácido y curioso, con tintes de ironía que roza lo burlesco y el humor.
Compartimos cuatro epigramas más, en esta novena entrega de “Doce Poemas…”
No alcanzarás su arte
Crees que porque enculas a cualquier muchachito
alcanzarás el arte de Jaime Gil de Biedma.
Él era homosexual y altísimo poeta
y tú un escritorzuelo y un triste maricón.
Damas muy dignas
Su oficio durará lo que este mundo. Y ellas
parecerán Señoras. Sus casas son discretas.
Buscan muchachas pobres para los viejos ricos.
La edad las ennoblece pues fueron grandes putas.
Pour un faux écrivan maudit
No cuentes más que escribes una inmortal novela
pues hace muchos años que lo vienes diciendo.
Ya no te creen. Aunque andes sucio y borracho
nunca serás tenido por un escritor maldito.
Revelación en el gimnasio
Vecino alardeante: siempre hablas de tu pija;
dices que es el asombro de todas las mujeres
porque es extraordinaria. Y ayer en el Gimnasio
yo te la vi en las duchas. Es decir: no vi nada.
lunes, 3 de agosto de 2009
Doce poemas de Goytisolo VIII
El mes anterior comentábamos como Goytisolo utilizaba un lenguaje aparentemente llano en sus poemas, pero que sin embargo estos contenían una gran fuerza expresiva. Este mes seguimos en esta tendencia con el poema títulado “Carta a mi hermano”, de su poemario Algo sucede (1968). Como el título indica, el poema es una carta dirigida a Juan Goytisolo (el mediano de los tres hermanos escritores), y como tal se puede leer. Un ejemplo, pues, de comunicación directa, sin florituras, que sin embargo alcanza unas altas cotas poéticas.
En este poema aparecen elementos clave de la obra del poeta, como el recuerdo de la madre (muerta en un ataque aéreo en Barcelona durante la guerra civil) a través de la hija (a la que puso su nombre, Julia).
Además, es imposible dejar de pensar en como José Agustín Goytisolo puso fin a su vida, arrojándose al vacío desde la ventana de su casa (treinta años después) al leer los versos: me siento como un viejo / inútil que ya hizo / todo el mal que podía / y está de sobra aquí / Si creyese yo en algo […] / no odiaría mi vida / ni quisiera morir.
Carta a mi hermano
Querido Juan: te escribo
para contarte algunas cosas.
Ayer por la mañana
yo no sabía si salir o qué
y sentado en mi silla
ante el café con leche
que se me queda frío
casi todos los días
pensaba que es difícil
-para mí por lo menos-
poner cara de hombre
normal y sonreír
a la gente que veo
que me saluda: al viejo
portero de la casa
y en la calle a quien corre
y atraviesa la acera
detrás de algún asunto
-dinero casi siempre-
esos hombres extraños
culpables, como yo
y también extenuados
o enfermos o perdidos
mas que viven y aguantan
esta vida cochina
y hermosa algunas veces.
Si mi mujer me mira
yo no sé qué decirle:
habla de cosas simples
-de otro año o de un piso
mayor o de la escuela
de Julia-. Ay Julia
yo no quise; tú entiendes
y resulta que crece
cada día y sonríe
me mira y me da besos
me pide una peseta:
me ve como un pirata
honrado y cariñoso
y ríe con la risa
de los que aman la vida
-como a veces yo río
cuando no pienso así-.
Estoy cansado hermano;
me siento como un viejo
inútil que ya hizo
todo el mal que podía
y está de sobra aquí.
Si creyese yo en algo
que todo lo arreglara
para mí -y que no existe-
no odiaría mi vida
ni quisiera morir.
Juan: sé que tú comprendes
lo que me ocurre: sé
que leerás la carta
y pensarás en mí
y en Luis que está mejor
después de todo el lío;
y en todo lo que pesa
como un montón de escombros
en mi memoria. En fin:
se termina el papel.
Perdona mis palabras
pero quise explicarte
lo que me está pasando
para sentirme cerca
de ti y de tu ternura
para olvidar un poco
esta sórdida vida
que acabará conmigo
si no pongo remedio.
Adiós: escribe pronto
y besos a Monique.
jueves, 16 de julio de 2009
Doce poemas de Goytisolo VII
A los componentes de la generación poética en la que se encuadra José Agustín Goytisolo se les ha denominado alguna vez “poetas industriales”, también “metropolitanos” o simplemente “urbanos”. Ciertamente la ciudad está muy presente como escenario en la obra de Goytisolo, como muestra el poema de este mes, cuyo título es más que indicativo: “Mientras los autobuses aquietan la ciudad”, de su poemario El Rey mendigo (1988).
Aunque Goytisolo podía ser un gran poeta lírico, su gran capacidad era la de llegar al lector por medio de un lenguaje aparentemente llano y tratando asuntos concretos, pero que revelan a su vez los grandes temas de la poesía. El que presentamos hoy puede parecer un simple ejercicio de descripción de un personaje. La profusión de detalles y de acciones cotidianas, sin embargo, va destilando ternura y profundidad a medida que avanza la descripción. ¿No os parece, al terminar de leerlo, que conocéis a esa mujer, y lo que es más difícil, que a pesar de la distancia, el tiempo, la diferencia de edad y de gustos, la comprendéis?
Mientras los autobuses aquietan la ciudad
De puntillas llegó y sigilosa ha entrado
cuando tras ella la ciudad se hundía.
¿Alguien la habría visto? Aquí
todo está en orden y la gente duerme;
y en la cocina misma los platos están puestos
la cafetera presta para desayunar.
Se quitó los zapatos y ha dejado el abrigo
en el perchero.
Ahora cierra las puertas
de la sala de estar y pone un disco.
Tendida en el sofá sin sueño aún
repasa una vez más sus sentimientos;
se acaricia los brazos, las rodillas, el pelo
y empieza a desvestirse. Como un río
de aguas tenues la inunda: la ilusión
de una voz entre otras.
Y se inventa
palabras que pudieron expresar los momentos
de ternura que hasta hoy jamás sintió.
Mientras los autobuses aquietan la ciudad
va cayendo Albinoni como cayó su ropa
y ella enciende un cigarrillo para ambientar así
el aire de la sala sobre su tibia piel
y se prepara un trago.
Dentro de pocas horas
todo vuelta a empezar; bebe a sorbos muy lentos
y sigue acariciándose.
Al cesar
la música que ama y cuando acabe el vodka
quedará un largo viaje hasta la habitación
hasta la frialdad de una cama vacía.
Ya recoge sus prendas de vestir
y limpia el cenicero y el vaso bajo el grifo:
todo en orden.
¿También su corazón
lleno de sobresaltos tan recientes?
En el cristal del baño percibe lo que es:
una hermosa mujer sobresaltada
que descubrió algo tarde la pasión verdadera.
viernes, 26 de junio de 2009
Idea Villarino
(agosto, 1920 - abril, 2009. Montevideo, Uruguay)
Con leer un breve poema de Idea Vilariño, hoy, cuando la poesía no encuentra una expresividad auténtica y se viste con ropajes artificiosos, basta para encontrarnos con su fascinante voz despojada, que sin proponérselo deja sin brillo a muchos poetas nuevos, cuando ya pasaron veintitrés años de la edición de su último libro: No (1980)
El primer libro –La suplicante– lo dio a conocer en 1945, a sus veinticinco años. En 1949 es cofundadora de la revista Número, puntal en la renovación de la literatura uruguaya. Con un joven Benedetti, que se incorpora luego, hacían una publicación universal que prestaba atención a las novedades literarias del mundo, así como no escatimaron críticas a las promociones anteriores de las letras uruguayas.
La poesía de Vilariño pasó por las influencias modernistas y por los experimentos del imaginismo, pero se despojó violentamente de accesorios y artificios y se empequeñeció en extensión y se agrandó en su decir. Sus “pequeñeces” poéticas se parecen a las que Alejandra Pizarnik (seis años más
joven) comenzaba a escribir de este lado del Río de la Plata.Todo gran poeta atraviesa épocas de su vida, o su vida entera, significando determinados pensamientos obsesivos. Nadie, nunca, ninguno, no, son palabras que abundan en la poesía de Vilariño ensombreciendo imágenes, o decididamente la imagen es un telón lejano donde la idea se enmarca.
La muerte nos espera, de allí el negativismo inherente a su escritura. Sin embargo puede verse en sus páginas el deseo, la búsqueda de algo en que creer –un amor o un pensamiento que nos saque, al menos por un tiempo, de esa sombría sensación, del fatalismo.
La existencia de Vilariño nos dice que mirar para adentro, atisbar nuestra inevitable soledad más allá de ornamentaciones, alcanza para vivir la experiencia que desata, tarde o temprano, toda poesía.
9
Por ahora
en lo oscuro
como un perro despierto.
Por ahora.
Después
igual
sin mí
seguirá hacia su fin
la larga historia.
Ya no
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste qué era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.
lunes, 8 de junio de 2009
Regalo de Sant Jordi
Esa fantástica costumbre que tenemos los catalanes de regalarnos libros el 23 de abril tiene sus peligros, pero hay años en que la sorpresa puede ser muy gratificante. Este año tuve la fortuna de mi parte, me regalaron El Chino de Henning Mankell. Este sueco medio afincado en Mozambique nos presenta una mas que recomendable novela.
Leyendo el chino uno se reconforta con la buena literatura, podría parecer una simple novela policíaca, pero es mucho más. Reflexiones sobre el sistema judicial occidental, sobre el sistema político chino y su evolución, incluso sobre la historia. La novela nos cuenta entre otras cosas, la construcción del ferrocarril en Estados Unidos con la brutal utilización de esclavos de razas oprimidas. Quizás era hora de que alguien se acordara de los auténticos autores de muchas obras que hoy admiramos.
En un pequeño pueblo de Suecia, una mañana de frío invierno, aparecerán todos sus habitantes muertos, todos menos tres. Y desde aquí viajaremos por cuatro continentes en infinidad de aventuras, y planteando pensamientos que invitan a largas sobremesas.
No dejen de leerlo y viva Sant Jordi.
Javi 23 de Abril de 2009
martes, 2 de junio de 2009
Doce poemas de Goytisolo VI
Una de los aspectos más interesantes de José Agustín Goytisolo como poeta, es su cercanía al lector corriente. Muchos de sus poemas llegan fácilmente al público por su lenguaje llano y su verso simple. Esta simpleza no es nunca simplista en su fondo y, aunque parezca paradójico, tampoco en su forma. Dijo Albert Camus: “Si escribes claro tendrás lectores; si escribes oscuro tendrás comentaristas y discípulos”. Goytisolo tiene lectores. Como muestra de todo esto, para este mes elegimos el poema “Mis habitaciones” (Algo Sucede, 1968). Al leerlo es casi imposible no pensar en las propias habitaciones en que uno ha vivido. Sencillez, ritmo y profunda reflexión.
Mis habitaciones
En las noches sin sueño en esa hora
de la rauda memoria
que precede al olvido
pasan por mi cabeza
como ante la pantalla de un cine desbocado
escenas gestos voces alegrías,
persecuciones, himnos
pero de entre las cosas
que vuelven desde el fondo
sin límites del alma
asoman su contorno surgen
las extrañas habitaciones
en las que yo he vivido.
A veces me contemplan los sillones
de la casa del padre me preguntan
por mis zapatos nuevos,
por aquella pelota que un día me quitaron
o por el perro que murió.
También me observan
los espejos recordando mi rostro
cubierto de jabón, me saludan
y me encuentran más viejo.
Una silla otras veces
salta desde el rincón más alejado
de aquel cuarto que fue
mi residencia de estudiante
y desde allí me grita
me canta las virtudes de aquel vino
repite mis lecciones de memoria
y me despierta con una campana.
También llega un pasillo
que me conduce de la mano
hasta el cuarto encalado
de mis veranos libres
me encierra allí y aguarda
la bienvenida del ropero
y escucha agazapado tras la puerta
nuestras conversaciones
hablando de la caza de los higos
o de aquella camisa de soldado
que todavía guarda.
Están, después aquellas
otras habitaciones silenciosas
que no preguntan nada que me miran
reprochando algo feo
que debió suceder y no recuerdo
y lanzan sus lavabos
como una acusación disparatada
dirigiéndome sordos
ruidos con sus desagües pecadores
para llamarme al arrepentimiento.
Así, en las altas noches
me cercan y preguntan
estas habitaciones de mi vida
estos cuartos sus muebles sus dinteles
y en un agobio de percheros
de alfombras y de libros olvidados,
me recuerdan el tiempo
que dejé como un trapo.
Hecho jirones entre sus paredes.
jueves, 21 de mayo de 2009
Benedetti (1920-2009)
El pasado domingo, 17 de Mayo, falleció Mario Benedetti, excelente novelista (recomendamos aquí la novela corta La tregua, 1960) y gran poeta. Como muestra de esto último, la tercera parte del poema Asunción de tí, de su recopilación El amor, las mujeres y la vida* (1995):
Asunción de ti
3
Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
sola en su azar
quemando
y tu sueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá para vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí permanecieron.
Habrá para aprender otra piedad
y el momento del sueño y el amor
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mis ojos,
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta donde está intacto sin ti,
sin que tú le prometas horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.
*Este poemario de Benedetti es una recopilación de poemas de amor escogidos por el autor. La idea del título surge como una forma de rechazo frente a la propuesta que sugería el clásico de Shopenhauer El amor, las mujeres y la muerte. Curiosamente, para el epígrafe del poemario Benedetti eligió una frase de Shopenhauer: "El amor es la compensación de la muerte; su correlativo esencial".
lunes, 4 de mayo de 2009
Jornades poéticas i poema V
Homenaje a José Agustín Goytisolo, Sant Feliu de Llobregat, abril, 2009
puedes ver este post en Catalán en www.universitatsocial.blogspot.com
Dos actos, tres eventos, para mostrar que la poesía de Goytisolo es de todos, que cautiva y emociona, que ese orgullo que le producían sus poemas sigue vivo y lo trasciende, más allá de los diez años que nos separan de su ausencia.
Dos actos, tres facetas, José Agustín Goytisolo era poeta, polivalente y fumador, su voz profunda y callejera nos ha dejado infinidad de fotogramas de su Barcelona y el entorno. Buscador de la libertad, entendía que la alienación y las metrópolis impersonales no eran solución para el individuo y así lo refleja en el más antropológico de sus poemarios: taller de arquitectura (1977). Allí nos dirigimos en la primera de las actividades programadas para homenajearlo, al Edificio Walden 7, en Sant Just Desvern, lugar (o forma de vida) donde hay expuesto poemas del libro que produjo desde sus entrañas, cuando trabajaba junto con Anna Bofill en el equipo de ante-proyecto del arquitecto Ricardo Bofill, amigo del poeta. La propia Anna nos sació con anécdotas y situaciones que vivieron juntos durante este proyecto, que acabó desencantado a Goytisolo.
Dos actos, tres poetas. El recital de poesía “Poesía o Muerte”, en la sala de actos del Ateneu Santfeliuenc, fue el colofón final de las jornadas, con un repertorio variado que abarcó las grandes facetas del autor: la reivindicación social, el poeta del pueblo, comprometido y reconocido; el más antropológico, aquel que comprendía y miraba de forma crítica al hombre y a la sociedad, de la que nunca eludió formar parte; y el poeta romántico, quizás la más olvidadas de sus caras, poemas de amor, breves y sentidos, que durante el recital fueron acompañados por el piano y dieron una preciosa sensación.
Más de cien personas disfrutaron y revivieron la poesía de Goytisolo y descubrieron y descubrimos la coherencia y el temple de unos los poetas contemporáneos más grandes de la lengua castellana del siglo XX.
Cumpliendo con nuestra sana palabra entregamos el quinto de los doce poemas que a lo largo del año publicaremos de José Agustín Goytisolo.
PIAZZA SANT'ALESSANDRO, 6, de Algo Sucede (1968)
Querida Carmen hoy
no me importa que digan los periodicos
que prosigue la huelga de estudiantes
o que ataca el Viet-Cong
pues ahora
hace muy poco tiempo - tan solo
unos minutos –
ha empezado a llover - es importante
el agua sucia empieza a resbalar
por las paredes forma
charcos brillantes cae saliva
de los coches parados en la calle
y los toldos se comban por el peso
del agua y es posible
que dure algunas horas el chubasco –
y yo estoy en un bar lleno de gente
con humo y mal olor de bocadillos
y bebo mi segundo
gin-tonic de la tarde y me he tragado
dos librium ya lo ves llevo la cuenta
y como te decía ya no me importan nada las noticias
ni la gente que corre ni la vida
es decir que me importa solo el agua
que esta cayendo siempre con mas fuerza
salpicando el cristal junto a mi cara
y pienso en cosas dulces y dificiles
- ser mas guapo tener
a una chica bonita y cabreada
caminando a mi lado por un feroz pasillo
lleno de puertas altas y de cuadros
de antepasados medio sifiliticos
que sonrien y en voces
hondas voces severas no como estas
que hablan de futbol y de tonterias
con tono pegajoso y aburrido
–y esto me reconforta. Soy capaz
de amar a un elefante de tener
concomitancias con un gran marica
de prestar mi corbata
de jugar a fantasmas con mi prima
y me levanto llamo al camarero
- sigue lloviendo oh agua sucia cae
cae por favor
sobre la horrible piel de Barcelona
no te detengas hasta que me duerma –
y pago los gin-tonic y el tabaco
recojo mis papeles y estoy viendo
que hago de nuevo proyectos imposibles
y cuando estoy a punto
de salir de una vez de este tristisimo
café de la puñeta ya me olvido
del hombre que fui hace diez minutos
de su ternura inutil de su frio
de las pastillas que necesitó
para decirle adios al limpiabotas
y salir por la puerta en donde ahora
pienso en ti en tus pestañas y en tu abrigo
y te escribo enseguida para que leas esto y me recuerdes
bebas un trago y otra vez me olvides
lunes, 6 de abril de 2009
Doce Poemas de Goytisolo IV
Sábado 18 de abril, a las 11:30, en el aparcamiento del edifico Walden 7 (C. Reial, 106, Sant Just Desvern): visita al edificio Walden 7 donde están expuestos poemas de José Agustín Goytisolo (el poeta participó de equipo de asesores de Ricardo Bofill, el arquitecto del edificio Walden). Anna Bofill será la guía. Después vermut literario, recital de poesía y concierto “Corais” (sexteto de guitarras).
Jueves 23 de abril, todo el día, en la Fira de Sant Jordi (Plaça de la Vila, Sant Feliu de Llobregat): espacio de difusión de la USLA, producción y creación literaria.
Viernes 24 de abril, a las 22:00, en la sala de actos del Ateneu de Sant Feliu de Llobregat (Vidal i Ribas 23-25, Sant Feliu de Llobregat). Poesia o Muerte, Recital poético dedicado a José Agustín Goytisolo, organizado por los encuentros literarios del Ateneu. Después micrófono abierto.
Y para no perder las buenas costumbres, aquí va un poema de Goytisolo, está vez uno corto, de uno de sus primeros libros (Claridad, 1961), en que se demuestra el compromiso del joven poeta con la poesía y, a través de ella, con la humanidad. Trascendente, social, personal. A ver si os gusta:
Yo invoco
Claridad, no te apartes
de mis ojos, no humilles
la razón que me alienta
a proseguir. Escucha,
detrás de mis palabras,
el grito de los hombres
que no pueden hablar.
Por sus golpes, por toda
la lucha que sostienen
contra el muro de sombra,
yo te pido: persiste
en tu fulgor, ilumina
mi vida, permanece
conmigo, claridad.
jueves, 19 de marzo de 2009
Doce poemas de Goytisolo III
Tal día como hoy, un 19 de marzo de hace diez años, falleció nuestro poeta, José Agustín Goytisolo, a la edad de 70 años. Por eso hemos elegido el día de hoy para compartir otro de sus poemas, en la revisión que estamos haciendo durante todo el año.
Para esta ocasión hemos elegido un poema en el que el Goytisolo escribe en primera persona y, a su vez, es el destinatario del poema, un recurso de lo más interesante. Un poema de madurez (de su poemario El rey mendigo, 1988) que es una poética y una autoconfesión, de gran sensibilidad y con un final arrollador.
Marcial entre el amor y la miseria
No: no puedes irte. Debes terminar
los escritos que tienes empezados
y has de quedarte aún. Tú sabes bien
cómo ahuyentar las sombras con esa lamparita
que ilumina de noche los papiros
del libro en que trabajas. Emplea si es preciso
los trucos que conoces: sahumerios
y filtros y oraciones
y que el vino no falte; adopta tu papel
del viejito capaz de dar amor
pues quieres oh hijoputa te devuelvan
centuplicado para así ir colmando
tu vanidad. Pero no te descuides:
pronto no encontrarás quien quiera desvestirte
ni traerte más tinta o más aceite
ni compartir contigo las cenas y el desvelo
ni charlar de la vida o leerte unos versos
ni ayudarte a dormir antes que llegue el alba.
No: no debes marcharte porque aún
no te llegó el momento que anuncia la catástrofe;
ese final de zorro gastado y solitario
que merodea ciego entre los pajonales
quemados del verano en busca de un lugar
donde tenderse ya.
Entre amor y miseria
has perpetuado aquí tu paso con palabras
tal huella de una mano rupestre en rojo oscuro
pero puedes ahora hacer sentir pasión
a una muchacha que tal vez te lea
muchos años después de que hayas muerto.
Aunque andes renqueando te ayudará a seguir
toda la envidia cárdena del gran anfiteatro:
los cientos de miradas que acuchillan
tu toga entre las otras y desean
hablar de ti en pasado. Pero aún
hay veneno y jazmín en tu tinta; y ni la muerte
les va a librar de tu arte despiadado y purísimo.
sábado, 7 de marzo de 2009
tornem al vaixell mès clàssic
Les influencies de Dickens i de Salgari son molt clares a l’obra, fins i tot em va fer pensar en el segon epíleg de Guerra i Pau, quan Tolstoy es feia preguntes sobre la fidelitat dels homes vers un líder.

La novel·la es trepidant i commovedora, basada en un fet real, potser una mica llarga, però segurament la part mes llarga i carregosa ho es perquè ho ha de ser, en tot cas ens fa passar una estona divertida, i a mes a mes la podem comparar amb la pel·lícula Rebel·lió a Bord, que està basada ens el mateixos fets.
Excel·lent traducció al català de Jordi Cussà, i molt recomanable per els nostàlgics de la novel·la d’aventures clàssica.
lunes, 2 de marzo de 2009
Doce poemas de Goytisolo II
Bilbao Song
(algo sucede, 1968)
Se puede conocer una ciudad
paseando por sus calles, emigrando,
bebiendo en sus tabernas,
y también, por supuesto,
de otras cien mil maneras.
Yo conocí Bilbao
yendo a comprar cristales
para una empresa en la que trabajé;
y aunque después la he visto muchas veces
pienso que como entonces
no la veré jamás,
con su café de gatos y mujeres
en aquel barrio hermoso
como la muerte, y luego,
anatemas murales, niños blancos
llevados por niñeras increíbles,
luz de plomo y carbón
en los paseos,
y monjas monjas monjas
y bocadillos de jamón,
historias de un pasado tenebroso
conversaciones, niño
pórtate bien, qué leches,
sírvanos dos chiquitos paga éste,
ayer trincaron a Ramón,
ay mi chico, me matas,
sigue sigue,
y el zumbido, el martillo,
la competencia de las vagonetas,
todo rodeando aquel Bilbao absurdo
con aire medio inglés y derrotado,
ciudad para vivir, para beber,
si no le llevan los demonios, oiga,
y tanto ruido junto
para nada,
tanta muerte en la guerra
y la perdieron,
tanto placer, y sólo por diez duros.
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lunes, 9 de febrero de 2009
Doce poemas de Goytisolo I
Hace diez años, en Marzo de 1999, fallecía el poeta José Agustín Goytisolo. En este blog queremos brindarle un pequeño homenaje y por eso, durante todo el año 2009, ofreceremos una selección de sus poemas (uno por mes, aunque Enero ya se haya escapado). Mucho se ha escrito y comentado sobre la actividad poética de Goytisolo, sobre su compromiso social o el profundo calado que tuvo en su obra la pérdida de su madre cuando él era un niño. No es nuestro objetivo aquí llevar a cabo un seguimiento riguroso de su obra. Tampoco nos gustaría reiterarnos en sus más famosos poemas, que ya son de sobra conocidos o fácilmente accesibles en cualquier página web que lo reseñe. Queremos simplemente compartir algunos de sus poemas tal vez no tan conocidos. Con total humildad y sin ningún afán pedagógico separaremos éstos en tres categorías: Goytisolo trascendente (social, filosófico), Goytisolo y el amor (amor en el sentido romántico, hacia la mujer) y Goytisolo sobre si mismo (poemas en los que él es una figura principal).
Para empezar ofrecemos este poema, del Goytisolo más trascendente, incluído en su poemario “Taller de arquitectura” (1977).
¡Disfrutadlo!
Cualquier pensamiento, anotación o simple comentario sobre este poema o sobre su autor será bienvenido.
Por temor a la muerte y a ti mismo
Así pues por el miedo se agruparon
en chozas en poblados en ciudades
y aprendieron a verse y comerciar
a odiarse y vigilarse
mientras se defendían de otros salteadores.
Construyeron con troncos
fango o adobe o piedra
sacaron de su cuera al oso y al chacal
desviaron el cauce de los ríos
y se reprodujeron en su madrigueras
Ahora enormes metrópolis encierran
entre el cemento y macadam
a rebaños de hombres como aquellos
domesticados y despavoridos
que sin saberlo aún
se hicieron libres dentro de sus cárceles.
Pero el miedo no estaba a la intemperie
sino en su piel y en su imaginación
y sigue acompañando al ciudadano
sobresaltado ente la multitud
miserable y anónimo
que se hunde entre las sábanas y sueña
regresar a una playa
caminar por un bosque solitario
huir huir


