Llegamos al último mes del año 2009 y aquí está el último poema de esta serie de doce poemas que hemos dedicado a José Agustín Goytisolo para acordarnos de su obra en el décimo aniversario de su fallecimiento.
No hemos querido en esta sección centrarnos en los poemas más famosos del poeta barcelonés, pero en esta última entrega no nos resistimos a colgar uno de los poemas más famosos de Goytisolo: “el lobito bueno”. Este poema, aparecido originarimante en el poemario Claridad (1960), ha sido ampliamente utilizado en literatura infantil y Paco Ibáñez lo versionó como canción de cuna (añadimos dos links para escuchar esta versión o para ver al mismo Paco cantándola). Este poema forma parte del acervo popular, cuando se recita o se canta, mucha gente tiene la sensación de haberlo escuchado antes. Este es uno de los tributos más grandes que un poeta puede tener. Como el mismo Goytisolo escribió: “Prefiero que recuerden alguno de mis versos / y que olviden mi nombre. Los poemas son mi orgullo”. Esperemos no olvidarnos nunca de la poesía clara y profunda de José Agustín Goytisolo.
El lobito bueno
Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban
todos los corderos.
Y había también
un príncipe malo,
una bruja hermosa
y un pirata honrado.
Todas estas cosas
había una vez.
Cuando yo soñaba
un mundo al revés.
Para escuchar la versión musicalizada de Paco Ibáñez:
www.musicalizando.com/catalogo/index_catalogo/poema.php?CatalogoII=287&id_cancion=670
www.youtube.com/watch?v=-7iN7PH6ADo


no podía tener mejor colofón este año dedicado al Poeta, siempre hay que terminar cantando el Lobito Bueno, cualquier cosa puede terminar con este poema, incluso en soledad hace muy buena compañia.
Lo más curioso: Hace años este poema apareció pintado en las muchas vigas del pasillo que constituye el transbordo del metro de Barcelona en la estación de Passeig de Gràcia entre las líneas 3(verde) y 4 (amarilla). Se trata de un pasillo larguísimo, con una viga cada pocos metros, en cada una había una frase. Luego la restauración y pintura nueva del pasillo cubrió el poema. Así lo conocí, sin saber que era de Goytisolo, aunque siempre me pareció fruto de una graciosa inspiración poco frecuente entre los autores de pintadas y que hacía más llevadero el pasillo kilométrico.
Un saludo
curioso detalle, y nada aislado, los poemas de Goytisolo fluyen (por su decisión, claro está),entre los pasos de los vecinos, en el aparcamento del edificio Walden 7 en Sant just Desvern, desde 1977. quizás esa expresión en los tuneles del metro, no sea mas que una interpretación simple de una idea poética de josé agustín y su busqueda por la deshabituación del arte y la poética...
no sabía lo del pasillo, que bueno, debemos volverlo a pintarrrrrr.
Yo en ese transbordo hace un tiempo vi otro poema, una palabra por viga.
Lo que es seguro es que a José Agustín le hubiera encantado.
Ah, Barcelona, ciudad plagada de lobitos buenos. Con ese Sarrià y ese consistorio de obejas viejas y fofas que no saben que siguen vivas por que los lobitos se han enganchado a los donuts de chocolate.
Es cierto, estupendo colofón como dice el primer comentarista. Sí, es verdad, incluso en soledad hace compañía. Sobretodo en soledad diría yo.
Hay una incipiente campaña en Facebook para solicitar su recuperación en el metro. También estamos buscando imágenes del mismo
http://www.facebook.com/group.php?gid=283193876011
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